11 de abril de 2017 | 3 min

Branding digital: el nuevo paradigma para las marcas

La llegada de internet propició nuevas formas de negocio 100% online. Empresas como Amazon, Airbnb, Privalia o Wallapop no hubieran nacido en otro contexto. Internet ha revolucionado el mundo por completo. Actualmente vivimos en un entorno en constante movimiento y cambio. Las marcas se han tenido que adaptar y las que no lo han hecho, han muerto.

Hoy en día, todas las marcas precisan desarrollar campañas de comunicación en medios digitales para transmitir su posicionamiento. Los medios online son útiles ya que nos permiten segmentar el target. Pero, lo interesante, es que la forma de segmentación no es solo demo y geográfica, sino por estilo de vida. Vivimos en un mundo hiperconectado y globalizado, en el que nuestra edad, sexo, estado civil y nivel socio-económico ya no nos definen. Lo hacen nuestros ideales, nuestros gustos, nuestros intereses, nuestros hobbies, nuestro ritmo de vida, nuestra manera de ver el mundo y nuestra forma de relacionarnos con él.

Y esto es lo que las plataformas digitales como Facebook nos dan. Una gran base de datos sobre el estilo de vida de sus usuarios. Nos permiten segmentar y alcanzar a aquellas personas que tienen un perfil específico que conecta con nuestra marca, producto o servicio mediante Paid Media, por ejemplo.

La paradoja del mundo digital

Paradigma digital aplicado a las marcas. Para posicionar una marca es necesario estar en Internet.

Aun así, los medios online están destinados a un alcance menor, más segmentado y no a dar una cobertura de masas que algunas empresas aún necesitan. Cuando una marca es poco conocida o quiere transmitir una nueva propuesta de valor, requieren de medios que tengan un alcance global y no tan acotado. Los medios convencionales (TV, radio, prensa, MUPIs, etc.) nos proporcionan un elevado nivel de audiencia que, de otra manera, no podrían alcanzar.

Es por ello que los medios tradicionales no han muerto. Incluso las marcas con un negocio basado en el mundo digital han tenido que hacer un salto a medios ATL (‘Above The Line’) para conseguir un mayor número de impactos y, en consecuencia, mejorar su ‘brand awareness’ (la capacidad de los consumidores de identificar y recordar la marca). Marcas como Zalando, Netflix o MailChimp se dieron cuenta de esta necesidad e invirtieron en publicidad convencional (y no les ha ido nada mal).

Los extremos nunca son buenos, así que la clave está en, no sólo utilizar conjuntamente medios digitales y convencionales, sino en identificar aquellos que son más adecuados para transmitir nuestra estrategia de marca e impactar a nuestro target en cada momento y en cada fase.