11 de diciembre de 2017 | 3 min

Notoriedad de marca en fin de año: no es tu historia

Se avecinan esas semanas del año en las que abrimos el buzón y hay cartas dentro que no son recibos. Cartas. Ese soporte al que hay que poner sello para enviar. En un mundo de redes digitales, es una anomalía que nos ha hecho pensar un rato. ¿Por qué contamos historias en Navidad? Dejad que nos expliquemos en clave de marca y de notoriedad.

Relevancia de marca en fin de año.Pensamientos que llegan para establecerse

La notoriedad es un concepto muy vinculado a la idea de recuerdo (y es, si nos ponemos pragmáticos, un indicador clave sobre la eficiencia en comunicación). Una de las cuestiones que más nos sorprende cada día es que la notoriedad —es decir, los resultados en comunicación— no son homogéneos para cada caso ni para cada momento. Y estas fechas tan señaladas tienen un comportamiento francamente especial. Veamos.

Volver (y quedarse) en casa por Navidad

La notoriedad de marca tiene una relación directa con la acumulación. Implica contar una historia de marca hoy, mañana, pasado mañana. Muchas de las historias de Navidad son puntuales, y eso no sirve.

La notoriedad de marca se relaciona con la capacidad de generar presión sobre el mercado. Implica controlar gran parte del tiempo o de la atención. En Navidad, eso es casi misión imposible.

La notoriedad de marca tiene que ver con la capacidad de introducir nuevos temas en nuestra atención. Y en estas fechas, la ventana de oportunidades es estrecha: demasiadas entidades buscan generar un impacto que se traduzca en notoriedad. Está demostrado que los meses con mayor ocupación de mensajes (habitualmente noviembre y diciembre) son, precisamente, los meses donde se produce un menor rendimiento entre la inversión en comunicación y el resultado obtenido. Hace unos días, Javier Regueira recuperaba la regla del 1/1: “por cada euro que invertimos en producción de contenido, siempre vamos a recomendar invertir otro euro en promoción”.

Centenares de historias para una fiesta efímera

En estas Navidades, cuando pienses en enviar tus mensajes transmedia, multimedia e hipermedia por todos los medios posibles… recuerda que no eres el único. Que la notoriedad de marca en estas fechas es más exigente que nunca, que deberás extender la relación en el tiempo para producir resultados y que, en realidad, y esto es lo importante, no estás contando tu historia, sino la de un 2017 que acaba y un 2018 que empieza.

Y una última línea para el realismo: las marcas más notorias son las más sensibles a las variaciones del entorno, pues son capaces de mantener su posición de forma preeminente respecto a nuevos retos.

Un consejo si has llegado hasta aquí. La clave es explicar tu propia historia de marca y hacerlo cada día. También en estas fechas.