30 de mayo de 2017

¿Cómo elegir un buen naming para tu proyecto?

No hay nada tan desalentador en una excursión como no saber el nombre de un árbol, ¿tendrá un mal naming? Olivo o roble son fáciles de recordar, aunque olea europaea y quercus no lo son tanto. Pero hacen referencia al mismo árbol.

Es lo que nos pasa con el naming de un proyecto y la razón social de una empresa: no es necesario que sean el mismo. El primero tiene que ser atractivo y notorio. El segundo no es tan relevante si el usuario ya tiene un nombre que recuerda y asocia al producto o servicio. Elegir un nombre poco adecuado para tu empresa, negocio, producto o marca es lo que llamaríamos empezar con el pie izquierdo y a todos nos gusta comenzar bien.

Lo primero es el naming para tu proyecto

La nada existe porque tiene nombre: NADA. Un nombre es lo que hace real un proyecto. No lo es todo en el branding, pero el naming del proyecto es el primer elemento de comunicación e identidad.

Elegir el nombre de la marca se hace al principio, cuando el proyecto aún está empezando. Es importante pensarlo bien y contar con ayuda para no caer en una mala elección. Con un nombre poco apropiado para tu marca, que no esté alineado a tu propuesta de valor o que no sea memorable, la imagen de marca puede desplomarse estrepitosamente.

Modificar el naming de un proyecto cuando ya está en juego su reputación es difícil. No se puede disminuir el impacto que ya ha tenido en los usuarios. Se puede hacer un rebranding para renovar la marca. Pero mejor empezar con el pie derecho.