ahorro de tiempo y autenticidad

Cuatro tendencias: autenticidad, ahorro de tiempo, digitalización y relaciones

Palabras de
Javier Velilla

1. Resultado del impacto de las nuevas tecnologías de la comunicación y la información el mundo se está transformando. El uso de Internet ha revolucionado la manera en que la gente se relaciona. La premisa es que la sociedad es inteligente y capaz, e Internet ofrece una posibilidad que nunca se había dado: poner en común todo el conocimiento y las experiencias humanas.

La autenticidad corporativa es la manera en la que una empresa se relaciona con sus audiencias. Wikileaks es una respuesta inequívoca de la sociedad que está descontenta con alguna situación o con un comportamiento aparentemente injusto, y el usuario puede colgar ahí su denuncia con la total seguridad para la fuente. Se trata de un ejemplo del creciente poder de la red, un ámbito con connotaciones políticas que se está trasladando a las redes de ámbito corporativo. De hecho, en la actualidad cada vez son más frecuentes las expresiones textuales o visuales que difunden online una idea contraria a la de determinadas marcas y empresas.

2. Vivimos en una sociedad cada vez más consciente del valor que tiene el tiempo, por lo que se consolida una connotación negativa que tiene la pérdida de tiempo. Así, una segunda gran tendencia global es la necesidad de ahorrar tiempo en las tareas diarias y rutinarias. Un reciente estudio demuestra que en algunas ciudades orientales se camina hasta un 30% más rápido que hace diez años, una cifra que es el reflejo de un comportamiento planetario. El concepto es evidente: la pérdida de tiempo tiene un coste, y ante esta certidumbre será más competitivo quien mejor se adapte y proponga transacciones más rápidas (y menos costosas) a sus clientes.

tiempo

3. Una tercera tendencia es la evolución hacia la personalización. Por ejemplo, empresas como Adisn y Tumri han creado un sistema propio capaz de hacer un pequeño pero eficaz perfil psicológico del usuario. Si generalmente se consideraba que una idea clara con una carga emocional conducía a un anuncio al éxito, análisis actuales sugieren otras vías. A partir de estos datos, parece que una de las claves es la gama de colores y la tipografía utilizada en una campaña online la que determina un porcentaje importante del éxito. La cuestión es cómo combinar el ejercicio creativo, esencial para captar la atención del usuario, con la complejidad del proceso computacional basado en datos (ejercicio cuantitativo y apersonal).

La nueva tendencia consiste en predecir los gustos del usuario para, así, ofrecerle un anuncio que sea de su gusto. A partir de una base de datos provista de una serie de conceptos relacionados, los servidores de Internet  ya son capaces de analizar el contenido de la web que el usuario visita y ofrecerle publicidad relacionada con el contenido. El último avance consiste en mostrar un anuncio con una estética distinta: imágenes distintas, fondos de colores distintos y tipografías diferentes. De este modo, con cada visita se crea en realidad un anuncio en tiempo real, que cambia cada vez que alguien entra en la web. Además, una vez mostrado el anuncio se estudian las estadísticas para analizar cuáles tienen más éxito y cuáles han sido más eficientes. Los resultados de este tipo de actuaciones son muy reveladores. Por ejemplo, se ha demostrado que un anuncio para una tienda de productos para bebes resulta más eficiente usar una imagen de un biberón que la de un pañal.

4. El contexto determina muchas de estas tendencias: una evolución bursátil negativa, mercados cada vez más cerrados, consumidores que disponen de menos dinero y confianza… Ante este panorama ultracompetitivo, las empresas deben mejorar los sistemas de relación con sus clientes superando el tradicional enfoque centrado en la publicidad unidireccional. Son necesarias plataformas de gestión y herramientas para ampliar las relaciones aportando valor al cliente final.

La clave es establecer nuevos puntos de contacto entre las empresas y sus clientes como respuesta a que se está redefiniendo un nuevo panorama competitivo. La premisa es recopilar la mayor cantidad de información posible sobre los clientes para poder dar valor a la oferta gracias a un conocimiento más exacto de sus necesidades.

Uno de los caminos pueden ser las redes sociales, que, según un reciente estudio realizado por PEW Internet&American Life Project, cada vez tienen más presencia de adultos. El creciente uso de las redes sociales ha aumentado en cuatro veces más en los últimos tres años y se extiende a todas las franjas de edad (de hecho, los adultos ya son la mayoría de los usuarios en muchas de las redes sociales).

El estudio ‘Digital World Digital Life‘ de TNS, en el que trata los hábitos digitales de los españoles y el resto del mundo, señala que el perfil del internauta español que más amistades entabla a través internet es el de un varón de entre 16 y 34 años, sobre todo estudiantes y trabajadores a tiempo parcial, urbanitas y solteros (sin relación estable o con pareja, pero que no viven con ella). Según sus datos, en la actualidad mantenemos el contacto con 11 amigos que hemos conocido en internet (15 personas los hombres y 8 las mujeres).

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